30 de octubre de 1938… O el día que Orson Welles puso EEUU patas arriba

Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de baile para comunicarles una noticia de última hora procedente de la agencia Intercontinental Rdio. A las ocho menos veinte, hora central, el profesor Farrell del Observatorio de Mount Jennings de Chicago, Illinois, comunica que se han observado en el planeta Marte algunas explosiones de las incandescente que se suceden a intervalos regulares. El espectroscopio revela que se trata de hidrógeno y que, este gas, se dirige en dirección a La Tierra con enorme radipez. El profesor Pierson del Observatorio de Princeton confirma las observaciones del profesor Farrell y describe este fenómeno como si se tratara de llamaradas de color azul disparadas por un arma de fuego… Continuaremos informando.

 Ahora volvemos, nuevamente, a la música de Ramón Raquello que está tocando para ustedes desde el Salón del Hotel Meridian Plaza de Nueva York.

OrsonWellesLaGuerradelosMundosAsí interrumpía el joven Orson Welles un boletín informativo falso de la emisora estadounidense CBS el 30 de octubre de 1938. Y quienes no habían escuchado el mensaje inicial del programa en el que se aclaraba que se trataba de una adaptación radiofónica de la novela de H.G. Wells La guerra de los mundos, comenzaron a inquietarse…

Pero la emisión volvió a la sala del Hotel Meridian Plaza en el que Ramón Raquello supuestamente interpretaba su música. Y de nuevo otra interrupción. El reportero Carl Philips se encontraba en el Observatorio de Princeton entrevistando al profesor Pierson sobre esas extrañas llamaradas en marte… En ese momento, Pierson recibió una nota que le alertaba sobre la detección de un movimiento sísmico en Princeton, información que el reportero acompañó de un “continuaremos informando”… Y vuelta a la música de Ramón Raquello. Y más tarde otra conexión en directo con Philips, quien estaba viajando a Grovers Mill (Nueva Jersey) donde había impactado lo que podía ser un meteorito.

Interrupciones cada vez más frecuentes y con un Carl Philips cada vez más agitado retransmitiendo en directo, junto al profesor Pierson, desde un campo en Grovers Mill en el que había impactado un enorme, extraño y, probablemente, extraterreste cilindo de color blancoamarillento. Música de Ramón Raquello… y de vuelta a Grovers Mill. Un ruido que salía del extraño objeto, un tapadera que se abría, llamas, personas que escapaban aterrorizadas… y un corte de la conexión. La música de Ramón Raquello desde el Hotel Meridian Plaza… Y a continuación más información sobre rayos de luz, un tentáculo que salía del extraño objeto, personas ardiendo, unas criaturas con la boca en forma de V, el ejército de los Estados Unidos tratando de luchar contra ellas… Y la música de Ramón Raquello.

Conexiones y desconexiones continuas, unos locutores y reporteros cada vez más alarmados, efectos sonoros (eso sí, efectos sonoros de 1938) y la supuesta muerte de Orson Welles a causa de unos gases marcianos, provocaron que parte de los 12 millones de oyentes fueran presa del pánico y colapsaron carreteras, estaciones, teléfonos de emergencia y comisarías de policía. Algunos incluso creyeron que se trataba de un ataque de la Alemania nazi a EEUU.

 

Ese 30 de octubre de 1938 Orson Welles no solo consiguió poner EEUU patas arriba y propulsar su carrera… Sino que demostró, a todo el mundo, el poder que tenía la que era entonces la reina de la comunicación: La radio.

 

¿Te apetece escucharlo tal y como fue?

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